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YO ESTUVE EN EL

CAMPAMENTO ANUAL 2003

 

Tuve la experiencia de compartir, como grupo de apoyo, todas las actividades y vivencias del campamento anual. Experiencia que considero sería importante cada uno de los padres pudiese realizar,  para compartir momentos imborrables en la vida de sus hijos y conocer realmente los valores que se les trasmiten, las experiencias y los momentos que comparten.

 

En primer lugar quiero expresar mi gratitud y admiración por ese grupito de jóvenes, y no tan jóvenes, dirigentes que pusieron lo mejor de sí sin ningún retaceo para lograr su objetivo. También quiero contarles, quizás algunos papás desconozcan, que estos jóvenes realizan su tarea absolutamente ad-honorem, se costean ellos mismos su afiliación, sus cursos de formación, campamentos, etc. Que dedican no sólo algunas horas del día sábado, sino muchísimas más durante la semana en reuniones, programaciones, etc. En campamento, en realidad durante todo el año, ofician de maestros, padres, psicólogos, médicos, cocineros, lavanderos. Se levantan, temprano, no duermen muchas noches y viven con preocupación  o alegría los distintos momentos de sus educandos.

 

Los más pequeños, normalmente, se despiertan tempranito, se duermen muy tarde, en general están eufóricos y felices, pero... por momentos extrañan, desde la mamá hasta al gato, les cuento un episodio muy gracioso, se le preguntó a un nene porque lloraba, él contestó “de tanto extrañar a mi perro y a mi gato me olvide de mi loro”, el que al principio  tiene temor a la noche, el que se pincho con una espinita o tiene dolencias imaginarias ¡No vaya a ser cosa que a él no lo atiendan como a los demás!!! no puede cerrar el cierre de la campera , no encuentra su plato. Justo cuando el dirigente se sienta a comer, después de supervisar que todos estén adecuadamente atendidos a alguien se le ocurre que necesita hacer  "lo primero" o "lo segundo" y allí parte para acompañar al lobato al baño que queda a dos cuadras de distancia. En una palabra el Lobato demanda el 100 por % del tiempo de su dirigente, que me consta es dedicado con total amor y esmero. Ni hablar de la creatividad y entusiasmo puesta en  todas las actividades programadas.

 

En cuanto las edades suben,  las otras ramas, el dirigente tiene quizás en menor medida alguno de estos temas para resolver pero... quienes tenemos hijos adolescentes conocemos que ellos tiene el no y el desdén a flor de labios, no son tan fáciles ni de conducir, ni de conformar. Tienden a cuestionar todo, comidas, reglas, métodos, etc. Durante varios días de convivencia aparece lo mejor y lo peor de cada uno, la generosidad, la lealtad, la solidaridad, la sinceridad, pero también los aspectos más negativos y la catarsis de los problemas personales que cada uno trae consigo, todo eso ¿Quién sino el dirigente debe canalizar adecuadamente?

 

En cuanto a los educandos, tenemos que estar muy orgullosos de ellos, ¡Con personitas así podemos soñar con un mundo mejor!

 

La labor del grupo de apoyo es dura pero se disfrutan momentos incomparables y aprendizajes impensados.

 

 Por todo lo relatado creo firmemente que es necesario y lógico, que nosotros los padres, que somos los principales interesados en la formación y bienestar de nuestros hijos brindemos el apoyo IMPRESCINDIBLE para que el Grupo siga creciendo, seguramente faltan cosas por mejorar , pero TODOS JUNTOS y en forma constructiva lo lograremos.

 

 

¡¡¡¡¡ARRIBA ACONCAGUA!!!!!

 

Amalia M. Ugrotte

 

(Madre Representante de Rama Rovers

en el Consejo de Grupo)

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